miércoles, 22 de junio de 2011

FOUCHÉ y la política...1a parte


FOUCHÉ. (1759-1820)


Político francés. Presidente de la Comisión de Gobierno. Ministro de Policía de Francia. Ministro del Interior de Francia.

El libro de Stefan Zweig: Fouché, El genio tenebroso, viene coronado por experiencias ricas en estrategias políticas. Que es difícil desprenderse de lo que se observa en los políticos y gobernantes en el mundo. Y que muchas de ellas pasan desapercibidas, pero que son utilizadas con frecuencia por los personajes con poder. Con bastante provecho, para los intereses que persiguen. De ahí que su lectura indica las estrategias que se deben de observar quienes se dedican a la política y de quienes la observan desde diversos ángulos. Así analizamos a través de los recursos de la obra de Stefan lo interesante de sus frases, así…

 El poder siempre encuentra sitios para los talentos…

 Un cargo pobre, sin mucha esperanza de ascenso…

 La antipatía a ligarse completamente, de manera irrevocable a alguien o a algo…

 El arte de callar, la ciencia magistral de ocuparse de sí mismo, la maestría para observar y conocer el corazón humano…

 Hay que conocer el arte humano, mucho antes de pisar la tribuna…

 Disciplina férrea, casi espartana, una resistencia interior extraordinaria…

 El arte sutil de saber ocultar la vida privada y el sentimiento personal…

 Aprender, enseñando…

 Siempre empieza la carrera de los políticos, en un escenario…

 Que nunca delaten los ojos ninguna intención, ni revelar los pensamientos con gestos…

 Que los nervios no lo dominen, y los sentidos no le seduzcan…

 Tenaz enervada paciencia, para esperar y ocultarse…

 La pasión es la intriga…

 Ocultar mejor el lúgubre placer de lo caótico, del complot…

 Tender los hilos de poder y asestar el golpe inesperado y desapercibido, como táctica…

 No pertenecer más que a un partido, al que ser leal y permanecer fiel hasta el fin: al más fuerte, al de la mayoría...

 Hay que vacilar, antes de emitir una opinión…

 Reservar el voto decisivo para el momento en que comience a inclinarse definitivamente a un lado o a otro…

 Por nada gastarse demasiado pronto; por nada sujetarse antes de tiempo; por nada ligarse para siempre…

 La manera de trabajar tenaz y rápidamente trae simpatías…

 Contemplar y esperar, hasta que se aniquilen los apasionados y empezar la época de los prudentes…

 Sólo decidirse cuando la batalla se vislumbre ganada…

 No ser nunca el objeto visible del poder y sujetarlo…

 Tirar de todos los hilos eludiendo siempre las responsabilidades…

 Colocarse parapetado detrás de una figura principal, empujarla hacia adelante, y en cuento avance excesivamente, en el instante decisivo, traicionarle de manera rotunda…

 Bastarse con enterarse de todo, con tener influencia, con ser él quién manda sobre quién tiene la apariencia de mando, y sin exponer la persona a hacer el juego emocionante…

 Como buen oportunista, conocer la irresistible gravitación de la cobardía y saber que en todos los momentos políticos de la masa, es la audacia el decisivo denominador de todo cálculo…

 No comprometerse antes de la que decisión esté exenta de peligros y sea propicia la ganancia…

 No tomar partido entre los partidos…

 Contra el que no muestra suficiente energía, se aplicarán duras sanciones…

 Hay que superar con audacia verbal a todos…



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