sábado, 27 de agosto de 2011

LA ÉTICA COMO PROYECTO DE VIDA "CAVE NO CADAS"

¿Debemos regir nuestras actividades cualquiera que éstas sean, a través de la ética?

Cómo parte que somos de la sociedad, constantemente consideramos obrar en determinado sentido, ya porque nos lo exigen, ya porque valoramos hacerlo.

Tener ética, es tener consciencia de lo que debemos hacer, darrnos cuenta del deber, de los procederes, o reglas a que nos sometemos.

Nuestra conducta la clasificamos por los valores que realizamos, ya que reside en querer fines meritorios y realizarlos.

La libertad de obrar es impensable sin la libertad de querer.

Tenemos la obligación y la necesidad de estudiarnos y conocernos.

¿Cómo aprovechar la ética en nuestro proyecto de vida?

Debemos evitar que la vanidad que es la cualidad más propia y esencial de nuestra naturaleza, nos sustraiga y arranque de las manos la verdad, solidez y sustancia de las cosas, para colocarnos en el viento y en la nada.

Debemos evitar la debilidad, segundo punto capital en la consideración y en nuestro conocimiento, se establezca como conformidad en la nada.

Debemos evitar que el temor, cómo expresión del mal presente y futuro, nos inquiete perpetuamente.

Debemos aprovechar la nobleza, cómo cualidad poco común, para introducirla con mucha razón y utilidad pública.

Debemos evitar la inconsistencia, cómo la indecisión por una parte, luego la inconsistencia y la inestabilidad como vicios más comunes y visibles de nuestra naturaleza.

Debemos evitar la presunción, cómo último y más grotesco de los rasgos en nuestra descripción humana. Es la peste de la humanidad, generadora de las ciencias públicas y particulares más falsas; vicio natural y original nuestro.

Debemos considerar a la ética cómo el más alto valor estimativo de nuestra vida.

Debemos como proyecto de vida, una vez tomada la decisión, cerrar los oídos a los mejores argumentos en contrario. Este es el inicio de un carácter enérgico.

Según los criterios, debemos considerar a la ética, el pensar bien, o en conocer la verdad, o en dirigir el entendimiento por el camino que conduce a ella.

Debemos evitar a los que tienen una vida acongojada, los que se olvidan del pasado, descuidan el presente y temen el futuro, porqué cuando llegan a éste último, comprenden tarde los desdichados que estuvieron ocupados mucho tiempo en no hacer nada.

Debemos recordar al esclavo que susurró al oído del triunfador romano CAVE NO CADAS “cuidado con caerte”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada