martes, 19 de noviembre de 2013

KENNEDY Y EL CARISMA

John Fitzgerald Kennedy, desde joven siempre busco el significado del carisma que veía en las grandes figuras del medio artístico.

Estudiar la historia, examinar las acciones de los hombres ilustres, ver como se han conducido en la guerra, analizar el porqué de sus victorias y derrotas para evitar estas y tratar de lograr aquéllas, y sobre todo hacer lo que han hecho en el pasado algunos hombres egregios que, teniendo a los otros por modelos, tenían siempre presente sus hechos más celebrados. Nicolás Maquiavelo.

Leer a los Kennedy de Peter Cailer y David Herowitz, es adentrarse como la langosta que conoce los secretos de las profundidades. Es interpretar su lectura entre líneas de como a través de la perseverancia y del esfuerzo se pueden conocer mejor las entrañas políticas. Es descubrir la magia de los medios de comunicación, principalmente la televisión como el medio de la autopromoción y el sucedáneo de la política. Es organizar las conferencias de prensa con animados actos ingeniosos y corteses. Es conferir estilo y elegancia en el vestido y en el trato. Es el hacer nada hasta que no sea absolutamente indispensable. Es el que en una campaña electoral, se ha de seleccionar cuidadosamente los objetivos, cubriéndolos con el método napoleónico de aplicar la mayor fuerza posible durante un plazo largo de tiempo en las zonas que se quieren conquistar. Es el evitar que no se abandone ninguna iniciativa y que no se pueda renunciar al triunfo. Es tener la capacidad para el cargo y no valerse solamente del carácter. Es tener la vocación del carácter, de la ambición, de la intrepidez, del ingenio y del esfuerzo. Es tener el temperamento y filosofía política por naturaleza.


El carisma personal como la seguridad de la persona para conquistar lo que desea. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario