sábado, 3 de enero de 2015

CANDIDATOS 2015

En este año en diversos países del orbe, se celebrarán elecciones diversas. Y con ellas se elegirán a candidatos con distintas características que postularán los partidos políticos. Características que tendrán que ser sometidas al escrutinio del elector en las campañas políticas. El marketing desde luego tendrá un papel importante en las personalidades de quienes se postulen y son postulados a un cargo de elección popular.
Candidato (a) que no esté lo suficientemente preparado para una selección, postulación y elección, tendrá entonces antes de aventurarse en una contienda a leer sobre el síndrome de Ottinger.    El joven congresista norteamericano, Richard Ottinger, se encontraba por el año 1976 en la carrera por la senaduría del estado de Nueva York. Siendo el más joven e inexperto de los candidatos, los asesores de Ottinger idearon una estrategia para presentarlo con una imagen agresiva, seguro de sí mismo, con una gran capacidad para la gestión, con gran conocimiento de las necesidades de los ciudadanos y sin miedo de acometer las acciones necesarias para la satisfacción de las mismas.
En un principio la campaña fue un éxito, los ciudadanos percibían en ese joven seguro de sí mismo la persona que podría solucionar sus problemas. Sin embargo, en un debate televisado contra sus competidores el joven candidato fue atacado con preguntas sobre problemas concretos.
Desprovisto de un programa político y sin un contenido real que acompañase a su personaje, el silencio fue la respuesta del joven político. Titubeante e inseguro, la imagen de firmeza construida por sus asesores se desmoronó en vivo y directo con ese debate, situación que aprovecharon los otros dos adversarios.
El resto es historia. Desde entonces, en comunicación política se conoce como Síndrome de Ottinger a los fenómenos de inadecuación de la imagen pública de un político y su personalidad real.
A menudo los consultores políticos, guiados por las encuestas y sondeos, tratan de adecuar las demandas de los electores a lo que esperan de un candidato. Conduciendo a éstos hacia la construcción de un personaje público que no coincide con la persona que verdaderamente es.
Uno de los trabajos más importantes del elector es evaluar y seguir la imagen del candidato. Es una tarea ardua, compleja y supone mucho tiempo. Para ello se necesita investigación, se debe saber cuánta gente conoce al candidato, a cuánta le agrada y a cuánta le desagrada. La investigación siempre se conforma como el primer paso de la campaña, para continuar durante toda la carrera.
Por lo que valdrá la pena evaluar la verdadera personalidad e intención de aquellos (as) que serán candidatos a presidente, gobernador, alcaldes, presidentes municipales, legisladores regionales, locales, federales, jefes delegacionales, de departamento, a las cortes, a los congresos, al parlamento. Es por ello que en tiempos difíciles como estos, hay que elegir bien, a quien conozcas y seas testigo de sus luchas y superación honesta, así de lo que es capaz de desarrollar por el país, estado, distrito, comarca, ciudad, localidad, delegación, etc.



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