viernes, 11 de septiembre de 2015

LA AUDIENCIA

Regularmente cuando queremos exponer un problema, saludar a un funcionario, solicitarle su intervención, requerimos de su agenda. Una bitácora que le guíe un orden en “su tiempo”. El horario de la cita es importante, 15 minutos antes de la hora programada, para estar en tiempo. ¿Pero qué sucede que el que asigno la hora, día, no es cumplido?, llega tarde, se disculpa, etc,. etc,. etc,. Ya no es funcionario, no funciona.


En una audiencia por ese motivo debe durar el tiempo del objetivo: saludar, plantear, sacar soluciones y/o conclusiones y despedirse. Menos de 5 minutos. El resto no vale ni para unos ni para otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada