lunes, 11 de enero de 2016

UN NUEVO FORMATO DEL DEBATE.

En un debate se discuten distintas experiencias en temas diversos, por dos o más personas contendientes a un cargo de elección popular. En el se defienden ideologías, intereses, opiniones y, posiciones. Se lleva regularmente en una campaña electoral. Y pueden ser uno o dos los encuentros.
En México, la institución encargada de llevarlos a acabo es el INE (a partir de las reformas a la ley electoral). Y se dirige por un moderador (que organiza, dirige y coordina el encuentro).
                                                                            
En un debate el espectador (el que decidirá), puede observar en los contendientes sus talentos, sus habilidades, sus conocimientos, su carisma y, sus secretos.
Hoy en día los debates son ya innecesarios, en ellos los ciudadanos solo ven y escuchan la basura entre unos y otros que participan en ellos. Se ha desvirtuado, ya no se analiza y ya no se prevén soluciones y respuestas que escuchaban. Ya no existe la norma de la propuesta, de la plataforma electoral, de los programas de gobierno o de las agendas legislativas.

El ELECTOR, el que decide, debe organizar con las autoridades electorales, sus propios encuentros con los candidatos (as) en la misma dimensión que hoy ocupan los debates. El ciudadano el que vota, el que decide, el que es el oxígeno y la herramienta para llevar al poder, debe ser la otra cara del debate. Al que se debe escuchar y presentar de manera directa las propuestas, las plataformas y los programas de gobierno y de agenda legislativa de los candidatos (as).

Hoy el formato debe cambiar en los debates. Organizar encuentros ciudadanos con los candidatos, será la primera impresión que se tenga de los participantes en la justa electoral. No hacerlo se seguirá con la simulación y el alto costo que ello representa.


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