miércoles, 16 de febrero de 2011

La Clase Media, los Partidos en México, las Elecciones, 2012

Definición: en sociología la definición de clase se distingue en: los diversos conjuntos o agregados de hombres que ejercen la misma profesión o industria o tienen igual posición social, y, por lo tanto, intereses semejantes. Este concepto es general para todas las épocas, y por esto se dice hombres en vez de personas, ya que antiguamente no todos aquéllos eran personas (esclavos), y comprende tanto las castas, de organización cerrada, como las clases propiamente dichas, de carácter abierto.

Historia: el concepto de clase media se encuentra ya en la Política de Aristóteles, la casta o el cuerpo de aquellos que están en medio, entre aquellos que tienen muchos recursos y los que no tienen ninguno. En la Edad Media empieza a formarse una nueva clase social, intermedia entre la nobleza y la clase más baja del pueblo, o más bien la clase popular da lugar a la llamada clase media, formada por comerciantes, industriales agrupados en corporaciones, los que ejercían ciertas profesiones, los maestros de los oficios constituidos en gremio, etcétera. Clase que va creciendo en importancia hasta triunfar con la Revolución francesa. Así, pues, en los tiempos presentes pueden distinguirse las siguientes clases sociales: una aristocracia fundada no solo en la nobleza de sangre, cuya importancia va decayendo de día en día, sino también en riqueza (plutocracia), poderosísima hay, en la superioridad del talento (ideocracia) o en la alta posición política o administrativa; una clase media formada por todos aquellos que gozan cierta posición, más o menos independiente debida al ejercicio de la industria, del comercio y de las llamadas profesiones liberales, que constituye la base de los Estados y sirve de unión, y otra clase que pudiera llamarse obrera, y que solo en sentido estricto comprende a los obreros fabriles, pero en sentido lato abarca los agrícolas. Dentro de esas clases o como diversos matices o combinaciones de ellas, existen otras, como la militar, el clero, la llamada clase industrial: fabricantes o empresarios y grandes comerciantes, que hoy comúnmente llamada clase alta, aunado a algunas profesiones preferentes. En 1812 en un artículo de The Examinner inglés fue usada la expresión middle class. Pero también en 1795 por Thomas Gisborne, Inquiry on the duties of men in high ranks and middle classes of society in Great Britain.

Para DENNIS GILBERT: define como clase media a las familias que cuentan con ingresos superiores a 6 mil pesos y que no superan 20 mil, que cuentan con una vivienda decorosa, teléfonos y celulares y que se distinguen por tener empleos de nivel inferior pero tienen cierta autonomía en el trabajo, más autoridad sobre otros y con conocimientos especializados. Enfatiza que en México como en otros países está caracterizado por la pobreza masiva, la clase media no representa el promedio como en Estados Unidos.


Para HERIBERTO LÓPEZ ROMO: investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) señalo que en el periodo que fue de 2000 a 2006 el índice de Nivel Socioeconómico A, B y C pasaron 21 a 21.4%, mientras que la clase media presentó un decrecimiento de 33% a 24.5% y la clase D y D+ (considerada ya como pobre, a pesar de tener poder de adquisición limitado) se incrementó de 36.5% a 38%, es decir, en México se amplió la franja de pobres. En los últimos años el concepto de la clase media ha ido involucionando hacia el empobrecimiento en las familias, debido a la progresiva concentración de los ingresos en estratos más altos, en al encarecimiento de los bienes y servicios, acentuada por la crisis financiera, la crisis alimentaria y el aumento del desempleo.

Para LA COMISIÓN ECONÓMICA PARA AMÉRICA LATINA: países como México, Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba y Uruguay enfrentan este fenómeno desde hace dos décadas y consideran necesario que los gobiernos apliquen políticas públicas eficientes para evitar que la clase media de la región caiga en la llamada "nueva pobreza".

Para LA CEPAL: señalo que durante los años 90, México tuvo tasas de desempleo bajas, no obstante, esto no impidió una pronunciada disminución de los salarios ni el crecimiento del sector informal. Dentro del estudio, el organismo considera que uno de los factores para la proletarización de la clase media mexicana tiene que ver con el endeudamiento de personas y familias enteras, principalmente a través del uso de tarjetas de crédito.

Para El INEGI 2.25 millones de la Población Económicamente Activa (PEA) se encuentran en el desempleo durante el primer mes del 2009.

Para PEDRO CARREÓN (PRICEWTATERHOUSE COPPERS): otra medida que golpea a la clase media es la que pone límites a la deducción de los créditos hipotecarios. El adelgazamiento de la clase media es uno más de los legados de la actual crisis económica en México, debido a que dejaron de pertenecer al estrato de ingresos medios siete millones 275 mil personas. En 2000 este universo lo conformaban 33 millones, y al cierre de 2008 sólo se contabilizaron 25 millones 725 mil personas. La característica distintiva de la clase media es la obtención de ingresos de 10 mil a 50 mil pesos mensuales, es decir, un rango que va de 6.6 mini salarios, a 32 salarios mínimos al mes.


Para el ÁREA DE ANÁLSIS ECONÓMICO DEL FINANCIERO: basadas en información del INEGI y del Banco Mundial. Son tres vertientes que abrieron una brecha de empobrecimiento de los estratos medios, agregados a la que ya padece la población de más bajas remuneraciones. La primera es el agudo desempleo que vive este grupo, ya que el 31 por ciento de quienes se han quedado sin trabajo corresponden a la clase media, con nivel de instrucción media superior y superior. La segunda vertiente es que esta población acusa el mayor endeudamiento con instituciones bancarias y tiendas departamentales. Cuentan con tres y hasta cinco tarjetas y su límite de financiamiento se elevó de manera acelerada, con líneas de crédito de hasta 185 mil pesos. La tercera es el alto nivel de inflación que, aunque en las cifras oficiales no está reflejado, es una realidad en la economía de las familias, a tal grado que ha caído hasta un 46 por ciento la posibilidad de comprar bienes duraderos en el presente año, en relación con el anterior. Menos empleos bien remunerados En este contexto, la economía mexicana enfrenta por primera vez uno de los mayores problemas sociales reflejado en el empobrecimiento de la clase media, ya que con la recesión se originó una reducción de 6.8 por ciento anual en los empleos de medianos ingresos, perdiéndose así 539 mil plazas. Esto contrasta con el avance de 1.0 por ciento que mostraron en promedio las ocupaciones de todos los estratos de ingreso en el país durante 2008. De esta manera, el número de ocupaciones en ese rango de ingresos pasó de siete millones 965.1 mil en 2007, a siete millones 426 mil en 2008, cifra que representa 17 por ciento del personal ocupado en el país. Esta situación muestra lo negativo del actual clima económico, ya que a diferencia de las dos últimas crisis en 2001 y 2005, el número de ocupaciones con ingresos medios no se contrajo sino que aumentó; en 2001 se elevó en 490 mil personas y en 2005 en 173 mil. En la actual crisis, México se enfrenta a la imposibilidad de salir del círculo vicioso de la pobreza, dado que las personas de muy bajos ingresos no son las únicas que se están quedando sin empleo, sino también la clase media, la cual representa uno de los sectores más importantes para el soporte del consumo de bienes duraderos y para el ahorro.

Para JORGE G. CASTAÑEDA: .De todo ello se pueden extraer muchas lecciones, pero sobresalen tres. La primera, sin duda la más estructural, consiste en el papel cada día más preponderante de las clases medias...en México hoy casi el 60% de la población puede ser considerado de clase media. La cifra correspondiente al electorado es ligeramente superior, ya que los viejos aparatos clientelares del PRI (trasladados en algunas regiones al izquierdista PRD) que antes sacaban a votar a los pobres, o votaban por ellos, se han debilitado enormemente. Los sectores más rezagados del campo votan menos, y, en consecuencia, el peso relativo de las clases medias es mayor. Por tanto, ciertas aspiraciones -equivocadas o no- de dichas clases medias se imponen en todas las elecciones, aunque, por supuesto, más en unas que en otras. Entre ellas: no entregarle todo el poder (el Ejecutivo y el Legislativo) a un solo partido; no encargarle la conducción del país a una izquierda radical y no devolverle el poder presidencial al PRI: éste obtiene exactamente el mismo porcentaje del voto que en 2003, el cual de ninguna manera le permitió siquiera acercarse a la presidencia en el 2006.De todo ello se deriva la tercera lección: al igual que sus dos predecesores, Felipe Calderón pasó a ser, un mandatario saliente, paralizado por el arranque de las campañas presidenciales para el 2012, por la falta de mayoría en el Congreso y por la absoluta renuencia de los dos partidos opositores -el PRI, que carece por completo de agenda positiva, y el PRD por su radicalismo- a aprobar cualquier reforma que implique un cambio verdadero en el status quo mexicano. Las reformas necesarias son múltiples, e imposibles: una red social mínima universal y fondeada por el fondo fiscal central, abultado por la aplicación de un IVA generalizado del 15%; la inversión privada minoritaria en hidrocarburos; la creación de una policía nacional sustitutiva de las más de 2.500 corporaciones municipales y estatales completamente corrompidas por el narco; reformas institucionales como la reelección consecutiva de diputados y senadores, prohibida en México; el referéndum para modificar la Constitución, inexistente en México; las candidaturas independientes, prohibidas en México; la segunda vuelta en la elección presidencial, para que el próximo presidente no sea electo por un exiguo 30% de los votantes.

Para ERNESTO CERVERA, GEA: Con ustedes, ¡La clase media! Mírela bien, no le quite los ojos de encima. Ahora está ahí, mañana… será otra cosa y tendrá otro tamaño. En el año 2006, en México había 13.1 millones de hogares que cabían en la categoría de clase media. El total había caído a 11.8 millones para 2008. Las cuentas son de la consultora GEA y no incluyen el efecto de la crisis que estalló con la quiebra de Lehman Brothers. “El nuevo número podría quedar en torno a los 10.5 millones”, dice Ernesto Cervera, director de GEA. El adelgazamiento de la clase media, le llaman algunos, pero las estadísticas no están para eufemismos. Estamos ante algo mucho más drástico. Son más de dos millones de hogares que salieron de la categoría en cuatro años. Si fuera una novela de misterio, preguntaríamos ¿cómo es que desaparecieron? Si estuviéramos en una obra de Agatha Christie, diríamos ¿quién es el asesino? No tenemos mayordomo, Expreso de Oriente ni salones de té. Nos encontramos en una sociedad en evolución. La clase media ya no es lo que era. Una generación atrás era la encarnación de la estabilidad. Ahora son el eslabón más débil de la cadena y sinónimo de vulnerabilidad. La clase media era la mitad de los 26 millones de hogares mexicanos. Ahora es menos de 40%. Es una mala película que no se proyectó de un día para otro. México no tiene una política de promoción de una clase media y eso explica muchas cosas. Del descenso registrado en el último cuatrienio, hay muchos villanos: el credit crunch; la precarización laboral; las dificultades crecientes de los micros y pequeños negocios, la presión fiscal y hasta el aumento del número de divorcios. El adelgazamiento de la clase media es un fenómeno global. Se habla de él en Alemania, España, EU, Argentina y Colombia. L’adieu de la classe moyenne (El adiós a la clase media), se titula un best seller francés de Jean Lokjine. The middle class on the precipice (La clase media en el precipicio), es el nombre de un ensayo de la experta Elizabeth Warren. No todo es oscuridad. En sentido contrario, se menciona el caso de China donde hay más de 200 millones de personas en la clase media y decenas de millones se incorporan cada lustro. Los gigantes de Asia están bien, pero son otra cosa. El comportamiento de la clase media es un reflejo de la salud de un país. A los europeos les preocupa el final del estado de bienestar universal y a los estadounidenses, el aumento de la factura médica y educativa. En México, ¿qué? Quizá el final de la promesa de ascenso social. Una nación con una clase media en ciclo ascendente tiene motivos para hacer cuentas alegres: un mercado interno al alza y un enorme potencial de cambio social. Impulsa el surgimiento de pymes e invierte en educación y bienes culturales. Una clase media a la baja provoca el efecto contrario. Disminuye el consumo y la inversión y otras cosas. Más allá de los efectos económicos, se pone en marcha un círculo vicioso: una clase media deprimida es más propensa a favorecer respuestas gubernamentales de corte autoritario. El miedo a la libertad, de Erich Fromm, estudia este fenómeno en lugares tan distantes como la Alemania que propició el ascenso nazi y el Chile que tocó la puerta en los cuarteles para que ocurriera el golpe de Pinochet.

Para Bernardo Klinsberg. En otra época en la que la clase media estaba en ascenso se hablaba de nuevos ricos y ‘nuevorriquismo’. El descenso ha producido un concepto bizarro: los Nuevos Pobres. En esta expresión, que nació en Argentina, caben personas que nunca antes fueron pobres, pero sufrieron una pérdida total o significativa de su fuente de ingreso. No pueden comprar aquellas cosas a las que estaban acostumbrados. Son todo un acertijo en términos de mercadotecnia y política social: “No es lo mismo atender a pobres que a nuevos pobres”, somos una sociedad mutante y por eso es tan difícil definir la clase media. El ingreso no basta. Debemos considerar otros factores, como el nivel educativo, los hábitos y el capital cultural. Un pepenador tiene mayores ingresos que un egresado de ingeniería sin empleo. ¿Quién de los dos es más clase media? Quizá ninguno. Bienvenidos al tercer milenio, en el que la estabilidad y la certidumbre han cedido su lugar a otras cosas. El autor es director editorial del periódico El Economista. –

LEY DE INGRESOS 2010 AFECTARA MAS A LA CLASE MEDIA. MAS Y NUEVOS IMPUESTOS - IMPUESTOS ADICIONALES EN MEXICO. QUE IMPUESTOS AUMENTARAN EN MEXICO? ENCONTRAR EMPLEO EN MEXICO LLEVA 6 MESES. DESEMPLEO: MEXICO PERDERA 600 MIL EMPLEOS EN 2010

Para CARLOS FUENTES: Madrid.- El escritor mexicano Carlos Fuentes afirmó ayer en Madrid que el PAN no está hecho para gobernar, que llegó descalzo al poder, y por eso ahí están los resultados. También insistió en el tema de despenalizar las drogas y consideró que el secuestro de Diego Fernández de Cevallos es una prueba más de la capacidad del crimen organizado en un país donde prevalece la impunidad.

En la presentación de su más reciente libro Adán en edén, en la madrileña Casa de América, Fuentes alertó que aunque espera que le vaya bien al gobierno de Felipe Calderón, todavía “van a pasar muchas cosas”, por lo que pidió prudencia a la hora de hacer un análisis.

Respecto del PAN dijo: “No creo que esté hecho para el gobierno. El PAN fue fundado en 1939 como un partido de la oposición, porque en ese año quién iba a creer que el PRI iba a ser desplazado del poder y no lo fue hasta el 2000. “El PAN entró al poder sin esa base que, nos guste o no, tenía el PRI: las bases campesina, obrera, una clase media, intelectuales, profesionistas, tenía una burocracia bien armada, todo un aparato de gobierno muy extenso. “El PAN llegó descalzó prácticamente a la Presidencia, es un partido que nunca ha tenido una base popular, de clase media, católico, minoritario, pero que nunca ha aspirado a tener la base del PRI, de repente llega al gobierno y los resultados son los que vemos.”

Para SALVADOR HERNÁNDEZ VÉLEZ, presidente municipal de Torreón, Coahuila.


¿La mayoría?  Sí, son clase media la mayoría. Quiere decir que el PRI dejó de ser una opción para la clase media y esa clase media se nos fue al PAN. El reto es cómo el PRI puede hacer trabajos y planteamientos que permitan recuperar a la clase media, y luego dejamos que López Obrador se apropiara de nuestras demandas fundamentales de las clases populares y pues nos tupieron en la elección del dos mil seis. Yo creo que ahí el planteamiento de Rubén Moreira en el sentido de que somos un partido de causas, empezamos a retomar esas causas y a encabezar la lucha y las demandas por la defensa de las instituciones que están defendiendo a las clases populares y a las clases trabajadoras, como es esta lucha por los créditos del Infonavit que están muy mal. Todo este tipo de cuestiones yo creo que le va dando al PRI también de nuevo una reconquista de la base social. Pero no lo hemos hecho lo suficiente. Creo que nos falta todavía seguir avanzando en esas dos líneas que a mí me parece que son fundamentales para que el PRI si tenga una verdadera base social, pero una base social que sí sea con una identificación priísta y que sepa diferenciarse muy bien de cuáles son las propuestas de un partido que en la última asamblea acordamos que le vamos a aportar a la socialdemocracia, y no le vamos a apostar ya nada más a lo que son los neoliberales, yo creo que allí hay una cuestión importante. Y ahí abrir una parte que me parece fundamental, es decir, ¿nosotros qué hemos hecho como PRI, ese es el análisis que debemos hacer los priístas, para merecer llegar a la presidencia de la república? No nomás qué no han hecho los otros que nos está permitiendo tener más votos a nosotros. Nosotros qué hemos hecho, qué estamos encabezando y qué estamos desarrollando para que lo merezcamos de nuevo. Yo creo que esa parte del análisis y la reflexión sí es importante.

UNO DE LOS PRINCIPALES RETOS DEL PRD ES "VOLVER A CONQUISTAR LAS CLASES MEDIAS Y EL SECTOR DE LOS JÓVENES": VALENCIA. Jesús Valencia, secretario general del PRD en la capital, entrevistado en el programa de radio ABC, "En la Mira", que conduce Federico La Mont, estimó que en la capital su partido cuenta con poco más de dos millones de afiliados, pero es necesario revisar ya ese padrón, y ese es uno de los motivos del Congreso, es decir, hacer una reafiliación para contar con un padrón confiable. Manifestó que uno de los principales retos del perredismo con miras a la contienda del 2012 es "volver a conquistar las clases medias y el sector de los jóvenes", ya que -reiteró- son los jóvenes quienes siempre se han identificado con la izquierda, por ello es que "deseamos recuperar la credibilidad de los jóvenes, los jóvenes que han alimentado y apoyado al Gobierno emanado de la capital, pues ellos son los motores del partido".

Para ALBERTO AGUILAR IÑÁRRITU. Mayo 16 de 2010 marca el inicio del posible regreso del PRI a Los Pinos, pero presagia también lo apretado que podría ser su triunfo o su derrota, si no está dispuesto a innovar. Deja en claro que todo mirador triunfalista resulta ser por lo menos ingenuo y en un país estremecido está fuera de lugar. En el camino hacia el 2012, los triunfos que obtenga el PRI este año le exigirán recordar que gobernar implica pasar con solvencia varias aduanas, que no basta la garita electoral y que, ante las graves circunstancias que la rodearán, en la elección presidencial se juzgará la capacidad de gobierno de los aspirantes, comenzando por su habilidad para lograr el acuerdo y la gobernabilidad al interior de los propios partidos políticos. Prestidigitación mercadotécnica aparte, respuestas tangibles, entre otros temas, ante la inseguridad, el desempleo y la pobreza; la destrucción de la clase media; la parálisis en las reformas: institucional, económica, energética y fiscal; la nueva crisis financiera global y la sequía crediticia nacional; la migración y la indefinición nacional respecto de América del Norte, tal vez ante la corrupción y la impunidad. Al PRI no le bastará con invocar sus éxitos en la edificación institucional del siglo XX, ni podrá guardar silencio ante la modernización fallida que intentó construir cuando colapsó el antiguo régimen en 1982, ni sólo argumentar que el PAN lo ha hecho muy mal y que el PRD fracasó como alternativa. Eso la gente ya lo sabe y en esa medida aplica su voto de castigo, pero no le basta, ni esos votos le serán suficientes al PRI para ganar con la contundencia que reclama la situación, ni tampoco para derrotar a un panismo que venderá muy cara su salida del poder, llegando tal vez a límites insospechados. Necesita algo más... Después de varias décadas de crisis, agravadas por el abuso y el constante incumplimiento de sus élites, la frustración y el desengaño han contagiado a la sociedad mexicana de una enfermedad peligrosa: la desesperanza aprendida que, en condiciones de epidemia, inviabiliza a cualquier nación. La cura reside en liberar la fuerza ciudadana de la subrepresentación institucional que la anula y en restituir su confianza en la política, la buena, la que trasciende el fasto cotidiano de las cofradías y trasmuta el conflicto en progreso incluyente. Sin embargo, ¿cómo hacerlo en una sociedad atrapada entre la pesada losa de intereses oligopólicos que la asfixian y una sensación de orfandad que la domina desde su matriz autoritaria y comodina?, la respuesta es organizar un nuevo liderazgo que entierre de una vez por todas los muertos insepultos y las vetustas prácticas que nos han traído hasta donde estamos. La medicina es construir un nuevo discurso político desde las causas de la propia sociedad.Impulsar una nueva narrativa sobre nuestras posibilidades y virtudes, una nueva manera de integrar la agenda y también de comunicarla para movilizar a la sociedad, en especial a los independientes, a los que todavía no participan, a los que están hartos de tener que abrir puertas con la llave de la corrupción, en fin, a los excluidos de la complicidad reinante y, con esa fuerza, generar una nueva mayoría que cambie la correlación actual en favor del añorado y hasta ahora boicoteado cambio de siglo... Sin regatearle aciertos a ningún gobierno estatal priísta, sus éxitos no bastan para elaborar la plataforma político electoral que necesita el PRI, tampoco es un asunto de caras nuevas o de caras vistas, es ante todo una cuestión de ingenio, arte y destreza para convertir el trayecto al 2012 en la oportunidad de conformar esa constelación mayoritaria de la diversidad nacional que le urge a México para conseguir el nuevo pacto de poder que necesita para gobernar su democracia con eficacia y sin retrocesos autoritarios, ni regateos con la pluralidad. Si el PRI quiere de verdad capitanear la edificación institucional del siglo XXI, su candidato debe ser un nuevo acuerdo mayoritario de minorías activas, comprometidas con la democracia y el desarrollo económico y social incluyente, encabezado por quien se haya destacado en su conformación. Debe mostrar competencia para encontrar y constituir con la sociedad la fórmula para que en México quepamos todos y todos podamos desplegar nuestros talentos y progresar. Si no quiere, entonces puede dar rienda suelta a esa política grupal que juega de espaldas a la sociedad y preparar las pasarelas y los fuegos de artificio como propuesta alternativa, sin importar si eso le alcanzará para ganar, pero sobre todo para gobernar. Desde luego una buena forma de comenzar es rescatar del pragmatismo el imperativo de la congruencia y el compromiso entre discurso y acción. El PRI dice que "...orgulloso de los principios ideológicos de la Revolución Mexicana, se inscribe en la corriente socialdemócrata de los partidos políticos contemporáneos". Hará bien en invitar a la sociedad a edificar ese nuevo pacto de poder a partir de honrar sus documentos básicos como instrumentos fundamentales para su práctica política, esa es la mejor vacuna contra la simulación que degrada la política, extravía a los partidos y los hace odiosos y no confiables ante la gente que está urgida de creer... Diario Rotativo de Querétaro.
 

La clase media es de vital importancia para la economía de cualquier país, puesto que realiza mayoritariamente trabajos productivos (a diferencia de las clases altas, cuyos ingresos se derivan principalmente del capital), disfruta de una educación y sanidad mejores que las clases bajas y representa una fuente fundamental de ingresos para el Estado vía impuestos. Una sociedad en la que la clase media está menguando hasta tener un tamaño minúsculo, es una sociedad en la que una minoría de gente rica está controlando a las masas de pobres. Éstas no son sociedades democráticas, puesto que la mayoría de la población está interesada en nacionalizar los patrimonios de los ricos, mientras que los propietarios del capital utilizarán cualquier medio a su alcance para proteger su propiedad. El adelgazamiento de la capa social media indica especialmente un incremento de la desigualdad social. Una sociedad equitativa es aquella en la que la clase media es amplia y las clases alta y baja estrechas; sin embargo, en México la polarización económica ha crecido rápidamente en las últimas dos décadas y media. Un pequeño número de ricos continúa adquiriendo rápidamente más riqueza, mientras que gente perteneciente a la clase media-alta tiene dificultades para mantener su posición. De estos últimos, un pequeño número logra convertirse en ricos mientras que la mayoría cae en la escala social. A nivel internacional, la clase media en México, representa una porción muy estrecha de la población si se la compara con la clase media en Estados Unidos, pero resulta ser mucho más estrecha aun que en muchos países europeos. En contraste a lo acontecido en México en los últimos 25 años, en países como Noruega y Canadá la clase media se ha fortalecido y crecido en las últimas cuatro a cinco décadas. En Estados Unidos ha mantenido su tamaño, mientras que en México ha decrecido rápidamente...

Los partidos políticos en su historia no han podido agrupar a una clase media no agremiada y de ciudadanos económicamente pudientes. Años resientes:

En 1994, a finales de diciembre, estallo una vez más una crisis económica, el efecto político aunado a la economía fue: que los principales partidos mexicanos, salieron derrotados en las elecciones de gobernadores, diputados locales y presidentes municipales de ciudades importantes en 1995 y 1996. Y su culminación llegó a las elecciones federales de 1997, en donde ninguno alcanzó la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. En 1998 las clases media y popular, se empezaron a desilusionarse, al observar con angustia la desaparición del Estado benefactor. Y de los beneficios alcanzados.

Los análisis anteriores demuestran la situación de esta llamada clase media. El PAN, el PRI y el PRD, tendrán que remontar en su pasado, aprender de él, circunscribirse en las actuales circunstancias que propiciaron, a aplicarse en verdad que llegarán al 2012 con propuestas, con las soluciones que verdaderamente dicten como Partidos Políticos del siglo XXI.

¿Cuántos ciudadanos mexicanos de la llamada clase media, sufragaran a favor de los partidos políticos en las próximas elecciones? ¿Cuántos de ellos realmente votaran ya no por el cambio de régimen, sino de soluciones y el cambio de las circunstancias en las que vive?



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