ESA OBRA ES LA MÍA

No me puedo oponer a nada si aún no he terminado lo que inicie. Todo lo que he iniciado me permite conocer mis faltas y errores.  De lo que he hecho he aprendido a conocer más y mejor. Soy muy propenso al error no tanto porque soy humano, sino porque así creo aprender mejor. Al obligarme hacer algo me ha llevado a apreciarlo y a desear más. No para acumular sino a valorar más lo que hago. Y como dice Descartes “si existe en el mundo alguna obra que no pueda ser terminada por nadie más que por el que la empezó, esa obra es la mía”.

Comentarios