jueves, 25 de julio de 2013

EL NARCISISMO, ¿UNA ACTITUD POSITIVA?


El narcisista más conocido es aquel que abusa de la vanidad, que es el centrado en sí mismo y además ególatra. Pero eso es más comportamiento teatral que original.  

Cuantos narcisistas conocemos en nuestro alrededor que al intentar apreciar su valor personal, lo llevan al extremo de valorar más su aspecto físico o su supuesta inteligencia, que una actitud positiva.
La estima personal es una valiosa coraza en contra de toda debilidad, que nos conduce  y nos anima a seguir y perseguir las metas. Nos permite sobrevivir a los ataques, y a las antipatías de los que no la tienen.
¿Pero que hace un narcisista, con su personalidad?
Ven a las personas de cualquier género como objetos a seducir. Se rodean de personas que les dicen a todo si, para no ser una amenaza. Obstruyen todo tipo de decisiones, que no sean las suyas propias. Sus exposiciones se basan en sus propios intereses. Aparentan ser personas seguras, sabedoras de lo que quieren y de ser resueltas. Son enemigos de las personas inteligentes, sanas, valiosas, a quienes trata de manipular y de perseguir. Son débiles ante la crítica o la frustración. Se relacionan son personas de poder para que les proporcionen notoriedad, reconocimiento, posiciones importantes laborales y fama. Incapaces para los retos e insensibles en el trato. Sus debilidades les arropan el miedo de sus subalternos, aprovechan sus flaquezas y tratan de capitalizarlas.  Tratan de rodearse de personas que los tratan con admiración y adulación. Se rodean de personas “inferiores”, para su cortesanía. No reconocen ninguna autoridad frente a la cual rebelarse. Regularmente no escucha a menos que se tenga una visión más precisa, pero humilde de lo que él piensa. Cuentan con el carisma y la energía suficiente para convencer a otros que lo que dicen es mejor e inspira a que lo sigan, aún al abismo. Se comparan con personajes históricos para reforzar más su imagen personalidad idealizada.
Wyatt y Hare, en 1997 establecen
"Clínicamente hablando, cualquier persona socialmente disfuncional que se siente autorizada a usar su poder para controlar a otras personas por las que se siente amenazada, o que vive una fantasía pretenciosa, en lugar de en la realidad, y que se ve a sí misma consistentemente como superior a sus compañeros y anhela ser reconocido como tal, reúne los requisitos del denominado trastorno narcisista de la personalidad"

Tenemos que desarrollar mejor nuestra conciencia, en la que prestemos más atención a las metas, al mejoramiento de los hábitos, a evitar los conflictos internos y a valorar mejor nuestras potencialidades. Solo así evitaremos en lo posible convertirnos solo en el espejo y yo.  

 

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